Rachels Puente Romano 17 feb
17 Feb 2015

Oro líquido

Se ha convertido en un modelo tan apetitoso y saludable que ha disparado el consumo de aceite de oliva en el resto del mundo, no sólo por su sabor y capacidad de mejorar nuestros platos,  si no también, cómo ha quedado probado en numerosos estudios, sus propiedades beneficiosas para la salud.

El Aceite de Oliva actúa como potente antiinflamatorio, reduce los niveles de colesterol y presión arterial, previene y puede ayudar a retrasar la diabetes. Su alto contenido en antioxidantes naturales es un potente anti-envejecimiento y por ende ayuda a prevenir el cáncer, protege los huesos gracias a su alto contenido en osteocalcina;  también mejora el rendimiento del cerebro ayudando a reducir el riesgo de padecer Alzheimer, rejuvenece la piel y mejora la salud del cabello, gracias su alta presencia en vitaminas A y E, y además, aplicado directamente es un gran hidratante, y lo que es más sorprendente, ayuda a perder peso consumido con maderación gracias a sus grasas monoinsaturadas.

Pero para todo esto no cualquier aceite de oliva es válido, y deberemos siempre buscar Aceite de Oliva Virgen Extra y si posible, procedente de cosechas tempranas (entre octubre y noviembre), ya que su contenido en propiedades beneficiosas serán mucho más elevadas.

Seguro que se preguntaran, ¿y como puedo saber esto? Pues muy sencillo, la aceituna es el fruto del olivo y  su zumo, el Aceite de Oliva Virgen Extra debe oler a fruta fresca, como lo haría cualquier zumo de otra fruta. Si huele a aceite, quizás sea virgen extra, pero no de la mejor calidad… Os proponemos un ejercicio: corre a tu despensa y comprueba a que huele tu aceite: trata de encontrar el aroma a manzana verde, plátano, hierba recién cortada, kiwi, aguacate, almendra… ¡a ver cuántos identificas!

Pin on PinterestTweet about this on TwitterShare on Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *